GOTO: el salto que nos enseñó a caminar (¡el villano necesario!)
Imagina que estás leyendo una novela y, al final de cada página, una nota te dice: “continúa en la página 212”. Allí, otra nota te manda a la 57, y de ahí a la 340. Al cabo de diez saltos ya no recuerdas quién es el protagonista ni por qué huye. Así se sentían muchos programadores de los años sesenta frente a su propio código, y de esa sensación nació una de las revoluciones más importantes de nuestra disciplina. 📘 En este artículo vas a aprender Qué hace exactamente la instrucción GOTO y por qué se volvió polémica. Qué es el «código espagueti» y cómo nació la programación estructurada. Quiénes fueron Böhm, Jacopini y Dijkstra, y qué demostraron. Dónde sigue viviendo el GOTO en los lenguajes que usas hoy. Un salto sin red Empecemos por lo básico. La instrucción GOTO transfiere el control del programa a otro punto del código, señalado por una etiqueta. Es un salto incondicional: no pregunta ni evalúa nada, simplemente ordena “vete allá” y la ejecución obedece. En los primeros lenguajes...